El tecolote y la muerte. El hombre desde tiempos remotos ha sentido temor a lo desconocido, especialmente hacia la muerte, en este sentido, ha tratado por todos los medios de desvelar su misterio.

Por ello, encontramos que cada cultura del mundo, posee sus propias creencias, presagios y augurios acerca de este hecho. Estos signos pueden ser interpretados a partir de fenómenos naturales, cotidianos o por el canto o presencia de animales o insectos considerados, mal augurio.

Tal es el caso de los búhos, lechuzas y otras aves nocturnas que se relacionan con la oscuridad, el misterio y lo oculto. En este artículo te vamos a presentar una interesante información acerca del tecolote, ave rapaz nocturna que desde tiempos prehispánicos se ha relacionado con la muerte.

El tecolote y la muerte
El tecolote y la muerte

¿Qué es un tecolote?

Es un ave nocturna, un tipo de búho pequeño perteneciente a la familia Strigidae. Proviene su nombre de una macro lengua (náhuatl) que se habla en México.

Entre sus características principales, destaca el giro de 270º que realiza con la cabeza para visualizar su presa o entorno, mientras su cuerpo permanece en reposo. Además, son estupendos cazadores, por su agudeza visual y auditiva.

En la actualidad el nombre tecolote se usa para identificar a las aves estrigiformes, independientemente de su familia de origen.

Diferencias entre búho, tecolote y lechuza

De acuerdo a su clasificación taxonómica, tanto los búhos como las lechuzas forman parte de los estrigiformes, aves que presentan unas características particulares, como garras para poder atrapar a sus presas, grandes ojos que les permiten tener una gran visión nocturna y suave plumaje.

Aunque presentan tipologías muy parecidas, se clasifican en familias distintas, el búho en la familia Strigidae y las lechuzas en la familia Tytonidae. Los búhos son más grandes que las lechuzas, su cara y ojos son redondos, mientras que las lechuzas tienen la cara aplanada y ojos almendrados.

Por otra parte, los tecolotes, son aves rapaces muy parecidas al búho y tienen hábitos nocturnos.

El tecolote y su significado simbólico

Esta ave es considerada por muchas culturas como misteriosa y portadora de mala suerte. Para los mayas y los nahuas, se debía tener especial respeto hacia esta ave, este acatamiento se debe en gran parte a su vida nocturna y al hecho de que aparecen o se manifiestan en la oscuridad.

Las apariciones en asentamientos humanos, sus enormes ojos y su inquietante canto, han alimentado muchas leyendas que lo relacionan directamente con la muerte y el inframundo.

El tecolote se conocía como tunkuluchú en la cultura maya y se le tenía gran respeto por su habilidad de percibir la proximidad de la muerte.

El tecolote y la muerte

Leyenda del tunkuluchú

Esta leyenda maya cuenta que el tecolote fue invitado a una fiesta que se realizaba en el reino de las aves, al llegar le ofrecieron un lugar importante en la mesa y brindaron comida y balché (bebida alcohólica maya).

El tunkuluchú dudó en aceptar la bebida, finalmente aceptó y tras unos tragos, se emborrachó, ya que no estaba acostumbrado a beber. Tras unas horas de celebración, apareció en el lugar un hombre y comenzó a molestar a todas las aves.

Cuando el hombre se acercó al tunkuluchú, este se alejó de él al ver que quería sacar provecho de la situación. El hombre al ver su actitud, cogió una espina de una rama y comenzó a pincharlo. El tunkuluchú, comenzó a saltar y las aves se burlaron de sus movimientos.

La venganza del tunkuluchú y el origen de su relación con la muerte

Al sentir ira por lo sucedido, el tunkuluchú esperó unos días y fue al cementerio, en ese lugar experimentó una cercanía con la muerte y su olor. Desde entonces y debido a su venganza, es el encargado de anunciar a los humanos, el momento de partir de este mundo.

Esta leyenda ha tenido gran trascendencia y se ha mantenido vigente desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad.

Aun, pobladores de algunas regiones de México y Centroamérica, se atemorizan ante su presencia e intentan alejarlo o atacarlo, para que su presagio no se cumpla. Su presencia, además de presagiar muerte, anunciaba un presagio de infortunio a cumplirse en poco tiempo.

¿Cómo detener el presagio del tecolote?

Según el experto en cosmovisión mesoamericana, el historiador Alfredo López Austin, el presagio de muerte y de mal augurio se podía evitar, enfrentándose a ellas o con la ayuda de deidades.

Comenta el historiador que los anuncios no eran fatales e inevitables, por el contrario existía la posibilidad de que una acción humana, cambiara el rumbo de la intención de los dioses.

En este sentido, los hombres al rogar y pedir a Dios el cambio de sus designios, podían ser liberados del peligro, o llegar a procedimientos graves para cambiar lo anunciado.

Palabras que se debían pronunciar para alejar los malos presagios

Cuando se escuchaban las garras sobre los tejados y el canto de los tecolotes, los integrantes de ese lugar sabían que el ave era un enviado de Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, señor y señora de la región de la muerte, para anunciarles que pronto uno de ellos viajaría al otro mundo.

A pesar de tener un origen divino el anuncio, el mal podía detenerse si la persona que respondía el llamado era un hombre y pronunciaba estas palabras:

¡Detente ave astuta ¡El que tiene los ojos hundidos!…! Por otra parte, las mujeres debían decir ¡Mantente quieto, putón! (…)! Aún no es tiempo de que vaya! De esta manera quedaba conjurado el mal.

En este post hemos, mostrado una leyenda que se ha mantenido por muchas generaciones, como parte de un legado cultural de muchas regiones centroamericanas.

 

 

 

 

 

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