Impuesto de Sucesiones, el nuevo campo de batalla política de cara a las elecciones

A pesar de no ser un tributo que está tan presente en el día a día de los contribuyentes como el IVA o el IRPF, el hecho de que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) afecte a prácticamente todas las personas en algún momento de su vida ha hecho que los partidos hayan girado la mirada hacia él, propiciando que se haya convertido en uno de los principales campos de discusión de cara a las próximas elecciones generales.

En primer lugar, hay que recordar que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones grava la transmisión patrimonial que adquiere la persona física por una herencia o donación. Se trata de un tributo estatal que se encuentra cedido a las comunidades autónomas, por lo que dependiendo de la comunidad autónoma donde nos encontremos se tributará más o menos por adquirir una herencia o donación.

Si tenemos en cuenta el programa electoral de los principales partidos políticos, se han formado dos bloques diferenciados respecto a esta cuestión: por un lado, el del Partido Popular (PP), Ciudadanos y Vox, y por el otro, el que forman el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Unidas Podemos.

En el primero de los casos, la propuesta consiste en eliminar el gravamen. Así lo afirma Ciudadanos al proponer que bonificarán al 100% este impuesto en las herencias y donaciones entre parientes directos y lo reducirán en las transmisiones entre otros parientes en toda España.

Del mismo modo, uno de los puntos del programa político de Vox aboga por la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y Plusvalías municipales en todo el territorio nacional.

El PP en la misma línea que los anteriores, propone eliminarlo para las transmisiones que se lleven a cabo entre padres e hijos y al resto de la línea descendiente, así como entre cónyuges.

En la otra cara de la moneda se encuentra Unidas Podemos, cuyo planteamiento es hacer el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones más justo, en colaboración con las comunidades autónomas, de forma que sea más progresivo y que las personas herederas con menor patrimonio preexistente y mayor grado de consanguineidad tengan cuotas reducidas. Al mismo tiempo, propone armonizar el impuesto a escala estatal a partir de un mínimo de tributación para evitar la competencia fiscal entre territorios.

Por su parte, el PSOE no se pronuncia en su programa político sobre dicho impuesto, por lo que es muy probable que no haya intención de modificar la regulación existente a día de hoy sobre el mismo y, por tanto, continúen las grandes diferencias existentes entre las distintas Comunidades Autónomas.

Para medir el impacto que tendría cada una de estas medidas, dPG Legal, a través de su departamento de Sucesiones y Patrimonio, presenta un caso práctico:

Tomemos como ejemplo la Comunidad de Madrid, que cuenta con una bonificación del 99%. En caso de que una persona que reciba bienes que provengan de una herencia o donación de un ascendiente (padres, abuelos) por valor imaginemos de 500.000 €, con la legislación actual, el importe a abonar para hacer frente al pago del impuesto sería de 1.214,49 €.

Sin embargo, en caso de tener que tributar en una comunidad autónoma que no cuente con bonificación o exención alguna y se aplique la regulación estatal el importe a abonar sería de 121.449,47 €. Como vemos, es una diferencia significativa (120.234,98 €) y puede dar lugar a que muchos herederos se vean en la obligación de no aceptar la herencia por no poder hacer frente al pago del impuesto.

A modo de resumen y teniendo en cuenta solo los descendientes directos podríamos decir que las comunidades que menos pagan y se trata de importes simbólicos son: Madrid, Murcia, La Rioja, Extremadura, Galicia, Canarias, Asturias, Baleares y Castilla La Mancha, además de los territorios forales.

El resto de las comunidades autónomas aplican reducciones en ciertos supuestos. Por ejemplo, Andalucía, recientemente, elimina el gravamen hasta un millón de euros de base imponible, Castilla y León hasta 400.000 euros, Cantabria aplica el 100% de bonificación para los primeros 100.000 euros y la Comunidad Valenciana aplica una bonificación del 75%, mientras que en Cataluña la bonificación es del 99% al 20% y se aplica de forma inversamente proporcional a la base imponible.

Si tenemos en cuenta las propuestas de los distintos partidos políticos, en caso de aplicar la medida propuesta por el Partido Popular, Ciudadanos y Vox, el heredero no tributaría nada por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones por adquirir la herencia o recibir bienes mediante donación.

Sin embargo, si tenemos en cuenta la línea de Unidas Podemos y PSOE no sabemos muy bien a cuánto ascendería el pago del tributo, pero si tenemos en cuenta la regulación estatal, sin aplicar ninguna bonificación o exención, el importe a pagar por el tributo podría llegar a ascender a la cantidad de 121.449,47 €.

En definitiva, nos encontramos ante una materia compleja, que sin duda va a cambiar en los próximos meses con el nuevo gobierno, ya sea en un sentido o en otro.

Nuestra recomendación si va a recibir una herencia o una donación, es contar con asesoramiento legal profesional, pues será la mejor manera de garantizar el correcto pago del tributo y evitar posibles contratiempos.

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