Sociedad31 octubre, 202031 octubre, 2020 0 comentariosUCE Extremadura

Morirse no resulta precisamente barato. Si sumamos los costes del velatorio, el ataúd, la inhumación o incineración, además de flores, coche, esquelas, etc. el precio se puede disparar. De media, un entierro sencillo supera los 3.500 euros… pero existen grandes diferencias.

Las funerarias deben informar

Casi nadie es consciente de que morirse cuesta dinero, hasta que le llega el momento a algún familiar. Hay entierros y precios para todos los gustos, y el coste final dependerá de lo que queramos contratar (ataúd, tanatorio, flores, esquelas…) y el lugar que elijamos para la inhumación.
Las funerarias son las empresas encargadas de realizar todas las gestiones, si optamos por contratarlas se encargaran de todo el trámite que conlleva el último adiós a un ser querido. Estás deberán informar de los diferentes servicios (incineración o inhumación), arca, traslados, adecuación, sala velatorio, etc., la recomendación es pedir siempre un presupuesto del coste total del servicio.
No obstante, al consumidor le resultará muy difícil obtener información previa por parte de las funerarias, ya que es un sector poco transparente y en algunas zonas con muy poca competencia.

La cuenta por favor

Como en cualquier factura, el precio de la muerte también se desglosa en partidas, productos o servicios, el primer gasto que tendremos que afrontar será el trámite de documentación, que consiste en obtener el certificado de defunción, baja en el registro civil del fallecido y autorización de la licencia de inhumación o incineración, todo por unos 250 euros de media.

El segundo paso será elegir un ataúd, cualquier funeraria pondrá a nuestra disposición un gran catálogo, con precios para todos los bolsillos, desde los 560 euros hasta los 8.000 euros (aunque probablemente nos podamos encontrar precios más altos), la diferencia entre unos y otros radica en el material con el que están fabricados y su ornamentación.

El coche fúnebre, será otro gasto ineludible, el precio de este dependerá del servicio a realizar, los kilómetros que tengan que recorrer desde el lugar del fallecimiento, al tanatorio, cementerio, etc., el servicio mínimo no bajará de media de los 200 euros, el kilómetro de media se cobra aproximadamente a 1,10 euros.

El tanatorio es otro gasto extra que tendremos que afrontar, a no ser que optemos por velar a nuestro ser querido en casa. No obstante, si nos decidimos por su contratación el precio medio de una sala es de 600 euros diarios, estos precios pueden bajar más de un 50% si el tanatorio es municipal.

Las flores, ya sean coronas, centros, ramos… la variedad de arreglos florales es tan amplia como sus precios. Nos podemos encontrar coronas desde los 120 euros, ramos por 25 €, todo dependerá de nuestro presupuesto. Es cuestión de comparar y encontrar la oferta que mejor se adapte a nuestras necesidades.

La lápida, es otro gasto que tendremos que abonar en caso de inhumación o resto en columbarios, desembolso que no bajará de los 270 euros de media.

Inhumación o incineración, existe ahorro

Otra de las decisiones que tendremos que tomar es donde descansarán los restos, decantándonos por la inhumación o la incineración.

Una opción cada vez más demandada y en auge es la incineración, de hecho más del 41% de las defunciones en nuestro país optan por este sistema, aunque hoy por hoy en nuestra región no exista un ahorro en su elección, la diferencia de precio es realmente pequeña si lo comparamos con la opción de nicho a 50 años.

La incineración tiene un coste medio en nuestra región de 735 euros, incluyendo una urna básica. En Extremadura existen una media docena de hornos crematorios, sin embargo, no existe apenas competencia de precios, el más económico está en la ciudad de Badajoz con un cotes de 635,53 euros, le siguen Don Benito con 672 euros, el resto está entre los 726 y 735 euros. Un precio nada económico, sobre todo si tenemos en cuenta que hay familias que se decantan por adquirir un columbario para guardar las cenizas. Actualmente casi todos los ayuntamiento ofrecen este servicio con precios que van desde los 190,53 euros de la ciudad de Badajoz a los 630,00 euros de Mérida.

Por tanto, si optamos por el enterramiento. El coste del nicho será fácil de averiguar, ya que los ayuntamientos publican en sus ordenanzas el precio que tendremos que pagar por la contratación de nichos, panteones, mausoleos, etc., así como por los gastos de enterramiento, colocación de lápida, etc. Pero este gasto será distinto en función de la localidad donde nos enterremos, así como de la opción de enterramiento que elijamos (nichos, panteón). Por ejemplo un nicho en Coria nos costará un 105% más que un nicho en Navalmoral de la Mata.

Además, hay que tener en cuenta que en Cáceres, Don Benito y Mérida, el precio del nicho dependerá de la fila, situación (cementerio nuevo o viejo), etc., que nos toque a la hora de optar por un nicho, ya que la diferencia entre la primera y la última fila, puede suponer un incremento de casi el 250% en el caso de Cáceres.

En Mérida, la asignación de nicho se realiza por orden de llegada, no obstante nos indican que en el caso de tocarle un nicho en segunda fila y no poder hacer frente al pago de la tasa, el usuario puede reusar y directamente pasar a un nicho más económico.

En algunas localidades también tenemos la posibilidad de contratar un columbario para depositar la urnas con las cenizas, normalmente son concesiones por 50 años, su coste va desde los 190,53 euros en la localidad de Badajoz a los 641,27 de Cáceres.

Teniendo en cuenta estos datos, actualmente no existen diferencia de precios apreciables entre la incineración o la inhumación, todo dependerá de la localidad donde se lleve a cabo el fallecimiento, y de la última voluntad del fallecido, en las localidades menos populosas, seguramente sea más económico la inhumación, ya que el precio de la sepultura suele ser más económico que la incineración.

Oferta funeraria

Existe mucha opacidad a la hora de informar de los precios por parte de las funerarias, sería deseable que estás expusieran sus precios de forma visible para los usuarios.

Tan solo hemos encontrado una funeraria en Badajoz que oferta paquetes de servicio, de tal manera que ofrece un paquete de incineración básico por 1.895 euros en los que incluye (féretro, recogida y traslado de cuerpo, coche de alta gama, gestión de documentación, incineración y urna básica), si quiere sala velatorio (sin indicar cuanto tiempo) el precio sube hasta los 2.600 euros, si el cliente se decanta por el “servicio vip incineración” que incluye (velatorio 24 horas, corona, centro de flores, preparación estética, servicios religiosos y sábana sudario) su precio será de 4.900 euros.
Esta misma oferta en inhumación en básico son 1.995 euros en los que incluye (féretro, recogida y traslado de cuerpo, coche fúnebre, tramitación de documentación y preparación estética), lo mismo pero con velatorio 24 horas sube hasta los 2.495 euros, si nos decantamos por el servicio vip tendremos que desembolsar 5.500. En ninguno de estos casos incluye el enterramiento.

Pero, ¿cuál es el precio de la muerte?

Lo primero que deberíamos saber es que podríamos no gastar nada en este último viaje si optamos por donar nuestro cuerpo a la ciencia. En caso contrario, tenemos que preparar el bolsillo para hacer frente a un gasto que, si tenemos en cuenta los servicios mínimos y gastos, medios a duras penas bajará de los 3.500 euros.

Pero como hemos comentado a lo largo de este artículo, todo dependerá de lo que usted o sus seres queridos decidan, podemos pasar de no gastarnos nada a pagar el viaje de nuestra vida.

¿Contrato un seguro de decesos?

El conocido como ‘seguro de los muertos’ es un producto exclusivo de España (en el resto de países se paga una indemnización por la muerte, pero no te organizan todo el entierro).

En el año 2018 el 47% de hogares españoles cuenta con un seguro de decesos. Esto supuso que las aseguradoras se hicieran cargo del 61% de los enterramientos en España.

La patronal del sector calcula que cada familia destina, de media, 3,6 euros por cada mil euros del gasto total, a la larga pueden representar un desembolso excesivo. Por eso se recomienda hacer números y reflexionar sobre si merece la pena seguir pagando esta póliza. Podríamos, sin ir más lejos, estar incurriendo en un sobre aseguramiento al pagar por un servicio cubierto con otra póliza. Los seguros de vida ligados a hipotecas, o a otros productos financieros como tarjetas de crédito y préstamos personales, por ejemplo, pueden cubrir holgadamente los gastos del sepelio.

Las pólizas son bien diferentes de una a otra compañía, y los precios muy distintos también de unas ciudades a otras: hay que hacer cuentas, y decidir.

Te puede interesar…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here