Nuevo año está repleto de nuevas esperanzas. Con la llegada de un año nuevo nace siempre una página en blanco, pero este 2021, llega marcado por la oscura sombra del dolor y las lágrimas derramadas por el sufrimiento de la pandemia.

La expectativa que trae la vacuna contrasta de manera fuerte con las cifras al cierre del mes de diciembre, dichos datos presagian un aumento fuerte de los casos en el mes de enero.

Aun, no se tiene el número exacto de los fallecidos que hasta el momento ha dejado la pandemia, desde que comenzó a hacer estragos en el primer trimestre del año 2020, pero se calcula que el balance oficial es de 50.000 personas. Se le debe sumar la cantidad de 20000 por causa del virus.

Uno de los datos pendientes por revelar que tiene el gobierno, es entregar el informe de la cantidad de fallecidos. Cabe señalar, que el Ministerio de Sanidad tendrá nuevo Presidente, justamente cuando está cerca la tercera ola de contagios.

Emoción por la llegada de las vacunas.

Para la fortuna de todos, ya una cantidad de vacunas llegaron. No se puede pasar por alto que unos meses atrás, el personal médico enfrentaba un virus mortal y poco conocido sin las medidas ni equipos para su protección, lanzado en la basura. Esas personas han pagado un precio muy alto frente a este mortal virus.

La investigación avanza muy lentamente.

El año había comenzado con la llegada de un Gobierno que dividió la Ciencia de Universidad.

La investigación tenía la urgencia en la búsqueda de medicamentos, de una vacuna que le diera un freno y la expansión del virus, pero no se tenían los medios.

El personal español del CSIC está en el avance de la elaboración de una vacuna más efectiva a las que ahora existen, pero trabajan de manera muy lenta, no como los demás países.

La ciencia y las investigaciones piden ayuda de una manera inmediata, somos líderes en cuanto a la fibra óptica, pero carecemos de algo tan elemental en este momento como no poseer mascarillas.

Prohibición de noticias sobre la pandemia.

La catástrofe que traería la pandemia venía rodeada de señales. La primera de esas noticias, fue hace justo un año, enviada por la red china Wechat que tiene alrededor de mil millones de usuarios.

El doctor Liu Weilang dio la alerta de varias personas hospitalizadas a causa de un peligroso virus, pero el comité local de salud le emitió una sanción y prohibió que los comunicados no oficiales tuvieran difusión.

Debido a la negación oficia y por tratar de ocultar la verdad, se dio paso al avance de las muertes por el virus. Si la pandemia tuviera faz seria con una sonrisa macabra y de complacencia.

No parece tarea fácil de alcanzar, pero si la realidad se monta sobre la propaganda se beneficiará a la población y será un gran logro de la gestión.

En la búsqueda del equilibrio para este 2021

El estado autónomo no la tiene fácil. Desde marzo pasado poniendo a los uniformados para lograr seguridad, se dio el paso al conocido sálvese quien pueda de la caída autónoma.

Se ha dicho que los expertos de Sanidad son los que toman las decisiones del gobierno, pero Fernando Simón se mostró más como un analista en cuanto a datos que una referencia en epidemiología.

El Presidente Sánchez señalo, que el virus no tenía fronteras, pero provoco competencias entre las autonomías, según se iba desarrollando la pandemia.

Nunca como ahora se hace necesaria la unidad política para frenar la tensión. Una de las convicciones que deja la pandemia es que la vía para pasar los trastornos a nivel social y económico debe incluir la fuerza de las instituciones

Por eso debería ser otro reto para este 2021 lograr la cohesión y el equilibrio, en lugar de crear tensiones. No se ha vivido una guerra, pero sufrimos una fuerte crisis.

Nos recalcan siempre nuestras debilidades, pero hacen recordar las fortalezas y valores que nos harán seguir y salir adelante, con esfuerzo de cada uno, lo lograremos frente a la polarización.

 

 

 

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